A raíz del debate que se armo alrededor de los comentarios por la falta de salas y horarios marginales de la película “Malditos Sean!”, me entrevistaron para el programa “Club Lumiere” de Radio Provincia. Continuar leyendo
Nuestro cine vive un momento realmente extraño. Por un lado, el numero de estrenos nacionales se multiplica y año a año va creciendo en numero. No así acompañan los números a la hora de revisar la taquilla que estas películas generan. 
El estreno de la película nacional “Malditos Sean!”, reavivo una discusión que viene de larga data. La falta de protección que estas producciones tienen ante la gran cantidad de propuestas llegadas desde EE.UU. Las películas nacionales deben enfrentarse a un panorama complejo, en donde los exhibidores eligen programar grandes tanques antes que una producción local. Solo basta con observar las carteleras de los multicines para darse cuenta que es un despropósito que películas como “El Hobbit” acaparen 3, 4 o hasta 5 salas de estos complejos, cuando películas como “Malditos Sean!” son relegadas a horarios marginales y que plantean un escenario imposible para que puedan convocar gente a las salas, mas alla de las excelentes criticas que la película ha recibido.
Factores que son determinantes a la hora de conseguir distribución en el exterior.
Algunos de los factores que determinan que tan larga será la carrera comercial de tu película están ligados a cuestiones que debemos tener en cuenta desde la génesis de los proyectos. Uno de esos factores es el idioma en que estará rodada la película. Hemos tenido discusiones con colegas acerca de si convenía rodar en ingles para lograr conseguir una entrada más rápida al mercado Americano o había que seguir confiando en producir en nuestro idioma. Recuerdo que hace unos 10 años atrás era muy difícil que el público americano eligiera una película que tuviera subtítulos ante una película producida en su territorio o en su idioma. Rodar en español jugaba en contra para lograr una distribución internacional amplia. Este hecho cambio muchísimo en los últimos años y hoy por hoy, continuo apoyando la idea de rodar en nuestro idioma y anclar nuestras historias en lugares bien reconocibles y con temáticas propias de nuestros territorios. Esto hace que nuestras películas tengan particularidades y un color propio, que las diferencia ante el público extranjero.
¿Porque rodar en nuestro idioma?
Si tenemos en cuenta que la población Latina en USA alcanza un 11 % de la población total de ese país y que además este influyente conglomerado de más de 30 millones ha logrado crear una familiaridad dentro del contexto estadounidense acerca de su cultura – Hoy, la mayoría de los estadounidenses nativos tienen un referente muy cercano de lo que es ser latino (vecinos, colegas en el trabajo, miembros de la familia) – rodar en castellano, nos acerca a un público potencial muy grande en ese territorio.
Otro factor es la posibilidad de poder ingresar nuestras películas en territorios que compartan nuestro idioma y que además tengan un flujo interno muy grande de películas distribuidas en video como es el mercado Mexicano. Recuerdo que alguna vez estuvimos en contacto con el productor mexicano Rene Cardona jr – mientras buscábamos financiación para “Sudor Frio” – y el comentaba que el mercado de películas directo a video en aquel país era tan grande que a él le convenía seguir produciendo películas chicas con distribución home video que tratar de hacer películas exitosas para cine. La ecuación era simple. El mercado potencial de home video en México era de unos 80 millones de personas. Y para lograr un éxito en cine había que invertir una cantidad enorme de dinero en producción y promo, pero aun así no se tenía la seguridad de lograr un éxito masivo. El ejemplo era la película “Amores Perros” que se había convertido en la película más taquillera, logrando convocar en salas a unos 20 millones de espectadores. El fenómeno de la película de Iñaritu no sucedía todos los días y una película directa a video, lograba alcanzar una cifra similar sin demasiado esfuerzo y con mucho menos presupuesto o campaña de lanzamiento. Continuar leyendo
Recuerdo cuando arranque la carrera de cine en la UNLP. Un profesor de producción deslizo una de las sentencias más provocadoras que le he escuchado a un docente en todos mis años de facultad. Quizás fue solo eso. Una provocación para sacarnos de la modorra. Esa frase quedo dando vueltas en mi cabeza por muchísimos años y aun viene a mi cabeza en alguna ocasión. El docente en cuestión nos dijo “A partir de ahora, el cine para ustedes va a perder la gracia. Ya nunca disfrutaran las películas como antes”. Su explicación tenía que ver con que al entender los mecanismos que juegan en una película, sus partes constitutivas, nuestra visión virgen de espectador promedio, cambiaría radicalmente y se volvería más cercana a la visión que puede llegar a tener un frio analista. Quizás en muchos casos esto paso. Por suerte para mi, comprender como estaban hechas las películas y porque algunas eran obras maestras y otras solo una película mas, hizo que disfrute aun más el hecho cinematográfico. Continuar leyendo

Recuerdo cuando estábamos en plena producción de “Habitaciones para Turistas”. Debido al esquema ultra guerrillero de rodaje que debimos adoptar, logramos rodar un tercio de la película de un tirón, gracias al apoyo impresionante de la gente del municipio de Carlos Casares. La primera etapa del rodaje comprendió unas 12 jornadas con un equipo de unas 50 personas entre equipo técnico y artístico. A la vuelta de la travesía hubo un impasse grande y las energías comenzaron a agotarse. El impasse – que tuvo que ver con la falta de presupuesto para seguir adelante con el rodaje – hizo que en algún momento pasara por nuestras cabezas, la idea que no terminaríamos la película. Por suerte, algo paso. La gente del BAFICI selecciono el material que habíamos enviado para integrar la sección Work in progress de la 2da edición del festival porteño. Inmediatamente planteamos dos jornadas que se resolverían en el set de filmación de la UNLP para poder tener algo de material con cierto gore para poder añadir al tráiler que veria la luz. Para una de esas jornadas tuvimos el placer de contar con la ayuda de Walter Cornas en los FX más otros referentes en ese campo de nuestro cine de género. El paso por el work in progress fue bueno. En la función pudimos ver los avances de “Natural” de Marcelo Mangone y ahí quedamos “enamorados” –Cinematográficamente hablando- de Marina Glezer, con quien por suerte pudimos trabajar en un par de ocasiones y de la cual tengo el gusto de ser amigo. Continuar leyendo
Una versión descartada de trailer de “Sudor Frio”. Esta hecho con planos en quicktime de baja resolución. Es un tema editar con estos archivos. La ventaja de filmar con las cámaras Red tienen que ver con la calidad de imagen. El problema es que tenes que tener una persona que se dedique a comprimir sin para todos los archivos que la camara genera sin parar. Tanto en Sudor Frio como en Penumbra, Dario Goldgel fue el encargado de hacer este trabajo. Para que se den una idea, le tomo todo el rodaje y varios días extra filmación para terminar de comprimirlos. Es un tema. Piensen que ademas hay que ser sumamente ordenado porque si llega a faltar algún archivo, es un plano menos en la edición.
Los archivos sin compresión no podes correrlos y menos editarlos ni en una buena Mac book pro.